Evaluar el riesgo de suicidio de forma precisa sigue siendo uno de los mayores desafíos de la práctica clínica. Aunque existen diversos instrumentos para este fin, son pocos los cuestionarios de tipo autoinforme en lengua hispana que permiten evaluar simultáneamente la ideación suicida y la conducta suicida, diferenciando además entre el riesgo reciente y a lo largo de la vida.
Con el propósito de ofrecer una herramienta de medición fiable, Sánchez y cols. (2026) validaron al español el instrumento Suicidal History Self-Rating Scale (SHSS), uno de las pocas escalas diseñadas para evaluar conjuntamente la ideación y la conducta suicida. Para ello, analizaron las propiedades psicométricas, la estructura factorial, la fiabilidad y la validez de esta medida en una muestra de 817 adultos jóvenes españoles de entre 18 y 35 años. Los autores compararon diferentes modelos factoriales mediante análisis factorial confirmatorio (uno y dos factores), así como un modelo bifactorial, utilizando la Escala de Suicidio de Paykel (Paykel Suicide Scale, PSS) como criterio de validez convergente.
Un modelo bifactorial para evaluar la ideación y conducta suicida
Tras comparar los distintos modelos, la solución bifactorial fue la que mostró el mejor ajuste a los datos. Este modelo respalda la existencia de un factor general de riesgo suicida, junto con dos dimensiones específicas que representan la ideación suicida y la conducta suicida. La escala presentó,además, una excelente fiabilidad (ω = 0,96 – 0,97) y una elevada validez convergente con la PSS (ρ = 0,645 – 0,695).
Uno de los principales hallazgos del estudio fue la utilidad clínica de evaluar el riesgo suicida considerando distintos marcos temporales. En concreto, la ideación suicida durante los últimos 12 meses resultó especialmente relevante para identificar riesgo agudo o inminente, mientras que la historia de conducta suicida a lo largo de la vida reflejó mejor la vulnerabilidad crónica y la denominada capacidad adquirida para el suicidio.
Implicaciones clínicas para la evaluación del riesgo suicida
La versión española de la SHSS constituye una herramienta breve, multidimensional y autoadministrada, que representa una alternativa práctica a otros instrumentos más extensos y dependientes de la evaluación clínica. Su utilización puede ser especialmente útil para el cribado en servicios sanitarios, las urgencias de psiquiatría, la clasificación del riesgo suicida y la identificación de perfiles que requieren una evaluación clínica más exhaustiva.
No obstante, los autores señalan algunas limitaciones metodológicas, como el uso de una muestra de conveniencia, el diseño transversal del estudio y un posible efecto suelo, derivado de la baja prevalencia de conductas suicidas en la población general. Asimismo, destacan la necesidad de validar la escala en poblaciones clínicas y de realizar estudios longitudinales que permitan confirmar su capacidad predictiva.
En definitiva, la versión española de la SHSS constituye un instrumento válido, fiable y clínicamente útil para evaluar el riesgo de suicidio en adultos jóvenes. Su capacidad para diferenciar entre la ideación suicida reciente y la conducta suicida a lo largo de la vida aporta información de gran relevancia clínica, favoreciendo tanto la detección precoz como el seguimiento longitudinal del riesgo suicida en población hispanohablante.


